Especialidades médicas

Unidad integral de la mujer

¿Por qué elegirnos para cuidar tu salud?

La salud de la mujer no se puede entender por partes. Cambia con cada etapa de la vida, y muchas veces lo que parece un problema aislado tiene más de una causa.

En Delbas Clinic abordamos la salud íntima femenina de forma integral, uniendo Ginecología, Menopausia, Suelo Pélvico y Sexología para entender qué está pasando, encontrar el origen y acompañarte en cada paso. Porque no se trata de normalizar tus síntomas ni de conformarse con que “todo está bien”. Nuestro objetivo es escucharte, estudiar lo que necesitas y darte una respuesta que tenga sentido para ti, ayudándote a mejorar tu calidad de vida.

Una mirada integral a la salud de la mujer

¿Por qué elegirnos para cuidar tu salud?

La salud de la mujer no se puede entender por partes. Cambia con cada etapa de la vida, y muchas veces lo que parece un problema aislado tiene más de una causa.

En Delbas Clinic abordamos la salud íntima femenina de forma integral, uniendo Ginecología, Menopausia, Suelo Pélvico y Sexología para entender qué está pasando, encontrar el origen y acompañarte en cada paso. Porque no se trata de normalizar tus síntomas ni de conformarse con que “todo está bien”. Nuestro objetivo es escucharte, estudiar lo que necesitas y darte una respuesta que tenga sentido para ti, ayudándote a mejorar tu calidad de vida.

Una mirada integral a la salud de la mujer

Ginecología

Sequedad vaginal

La sequedad vaginal puede aparecer en diferentes momentos de la vida, especialmente cuando existen cambios hormonales. Puede producir escozor, irritación, sensación de tirantez, pequeñas fisuras o molestias durante las relaciones sexuales. Estudiamos por qué ocurre y buscamos el tratamiento más adecuado para recuperar el confort y la salud íntima.

Patología vulvar

Picor, escozor, irritación, fisuras, dolor o molestias persistentes en la vulva no deberían normalizarse ni tratarse siempre como una infección. Una valoración especializada permite identificar qué está ocurriendo y establecer un tratamiento y seguimiento adecuados.

Liquen escleroso

El liquen escleroso vulvar es una enfermedad inflamatoria crónica que puede confundirse con infecciones, sequedad o irritación, retrasando su diagnóstico. Puede provocar picor, dolor, fisuras o cambios en la piel de la vulva. Su detección y seguimiento especializado son importantes para controlar los síntomas, prevenir complicaciones y cuidar la salud vulvar a largo plazo.

Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Una causa frecuente de reglas irregulares. Lo abordamos desde una visión integrativa y holística para mejorar ciclo, síntomas (como acné o exceso de vello) y bienestar metabólico (energía, apetito, peso), con un plan personalizado.

Dolor en las relaciones sexuales

Sentir dolor durante o después de las relaciones sexuales no es algo con lo que tengas que aprender a convivir. Puede estar relacionado con sequedad, alteraciones vulvares, suelo pélvico, cambios hormonales u otras causas. Diagnosticamos el origen del dolor para poder abordarlo de forma personalizada, sin normalizarlo ni recurrir a soluciones rápidas.

Tratamientos regenerativos

Cuando la salud íntima se ve afectada por cambios hormonales, sequedad, molestias o alteraciones de los tejidos, existen diferentes opciones de tratamiento. Estudiamos cada caso de forma individual para determinar si los tratamientos regenerativos ginecológicos pueden ayudarte a recuperar bienestar, confort y calidad de vida.

Menopausia

Los síntomas pueden comenzar antes de que se produzca la menopausia (12 meses sin regla), durante la etapa de la transición a la menopausia (perimenopausia). Los más habituales suelen ser: sofocos, insomnio, ansiedad/irritabilidad, niebla mental, fatiga, depresión de nueva aparición, dolores articulares y musculares, migrañas recurrentes. pérdida de la líbido, dolor en las relaciones sexuales o infecciones vaginales y urininarias de repetición.
El 75% de las mujeres presentan alguno de estos síntomas, de las cuales, el 25% manifiesta que han repercutido muy negativamente en su calidad de vida. Y esto puede cambiar.

Terapia hormonal

Valoramos si tiene sentido para ti, en qué momento estás, qué síntomas quieres mejorar y qué opciones son las más adecuadas (hormonales y no hormonales), con una decisión informada y sin prisa. La vía, la dosis y el tipo de terapia se deciden según cada caso, estudiando el perfil de seguridad y la tolerancia. Te proponemos un plan coherente según tu sintomatología y objetivos personales.

Salud Ósea

Antes de que aparezcan problemas de osteopenia u osteoporosis, es posible valorar tu riesgo real y actuar con una estrategia clara para proteger el hueso y mantener su función a largo plazo. Analizamos el riesgo de fragilidad y fractura, medimos la pérdida de masa ósea asociada a los cambios hormonales enfocándonos en la prevención y proponemos una estrategia personalizada con el objetivo de mantener nuestros huesos fuertes a largo plazo.

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Aumento de peso

En esta etapa el cuerpo puede responder distinto aunque tú no hayas cambiado nada. Lo abordamos con una mirada específica: sensibilidad a la insulina, composición corporal, apetito, descanso y riesgo cardiometabólico.

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Deterioro cognitivo

A partir de los 40, síntomas como la niebla mental, dificultad para concentrarse, cambios de memoria, mareos, hormigueos, alteraciones del sueño, dolores de espalda e incluso migrañas, pueden aparecer o empeorar y no conviene asumirlo sin más. La clave es entender qué está pasando y tener una ruta clara. Valoramos cada caso de forma individual y ejecutamos un plan de acción personalizado para mejorar tu calidad de vida.

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Suelo pélvico

Incontinencia urinaria

A partir de los 40 (y también tras partos o cirugías), los cambios hormonales y del tejido pueden hacer que aparezcan síntomas muy comunes como son las pérdidas de orina o la urgencia urinaria. Escapes al reír, toser, saltar o correr y la sensación de “no llego al baño” de manera habitual. Identificamos la raíz del problema y preparamos un plan adaptado a tus necesidades.

Dolor pélvico

Algunas mujeres, llegada la menopausia, comienzan a sentir molestias persistentes en la zona de la pelvis que identifican como presión, dolor “sin explicación clara” o sensación de músculos contraídos de forma constante. Nuestro equipo de especialistas evalúa y realiza un diagnóstico con el fin de buscar un tratamiento que resuelva el problema.

Sexología

Falta de deseo sexual

El deseo no se “ordena”, se construye cuando el cuerpo está cómodo, la mente no está en alerta y la relación (contigo o con tu pareja) acompaña. En Delbas Clinic identificamos qué es lo que lo está pasando y tus necesidades para recuperarlo con realismo. Además, al manejarlo de forma integral junto a ginecología la evolución suele ser más favorable. Porque el deseo y el placer no dependen de una sola cosa: influyen el cuerpo, los cambios hormonales, el dolor, el estrés, la relación, la autoestima y el momento vital. Hay que conectar las piezas y organizarlas.

Vaginismo

Muchas dificultades sexuales no dependen solo de factores emocionales o relacionales, sino también de aspectos físicos, hormonales o estructurales. En el caso de que tu trastorno sexual se caracterice por la contracción involuntaria y persistente de los músculos del suelo pélvico en respuesta a la penetración o la anticipación de ella, lo trabajamos desde un enfoque integrativo de sexología y ginecología.

Dolor en la relaciones sexuales

Cuando hay dolor, miedo o tendencia a evitar las relaciones, no se fuerza nada. Se construye una vuelta a la intimidad progresiva, cuidada y con sentido. Evaluamos y tratamos tanto la parte física como la emocional.

Terapia de pareja

El malestar sexual también impacta en la pareja y, aunque no en todos los casos es necesaria la terapia, en algunos conviene hacerlo o bien de forma individual o incorporando a la pareja como parte del proceso terapéutico. Creamos un espacio seguro para hablar claro, sin sentirte rara, sin culpa y sin que nadie minimice lo que te pasa.

Tratamientos sobre la salud de la mujer

Terapia hormonal de la menopausia

Cuando los sofocos, las noches sin descansar o los cambios hormonales hacen que no te sientas como antes. 

Nutrición hormonal

Comes como antes, pero tu cuerpo ya no responde igual: tienes más hambre, menos energía o notas cambios que no entiendes.

Salud ósea

Valoramos cómo están tus huesos y qué necesitas para cuidarlos, tanto si quieres prevenir como si ya tienes un diagnóstico.

Deterioro cognitivo

Te cuesta concentrarte, tienes más despistes o sientes que la cabeza va más lenta. Esa «niebla mental» merece atención.

Preguntas frecuentes

¿Duele la exploración o la ecografía transvaginal?

En la mayoría de los casos no duele, pero puede resultar molesta si hay sequedad, irritación, tensión del suelo pélvico o dolor previo.
Lo hacemos con calma, explicándote cada paso y adaptándonos a ti. Si algo molesta, se para y buscamos la mejor forma de evaluarte. Hay veces, que si lo necesitas, podremos ponerte crema anestésica. Aquí no vienes a aguantar: vienes a entender qué pasa sin empeorarte.

¿Qué pasa si tengo sequedad, escozor o infecciones de repetición?

Lo primero: tiene solución y no tienes por qué normalizarlo.
A partir de los cambios hormonales, la mucosa puede volverse más frágil y cambiar el pH: a veces parece “infección” y en realidad es irritación, inflamación o atrofia. Por eso el bucle “tratamiento–mejoro–vuelve” es tan común. En consulta diferenciamos bien qué está pasando y planteamos un plan: reparación e hidratación local, tratamiento dirigido si hay infección confirmada, prevención de recurrencias y, si procede, opciones médicas específicas según tu caso.

¿Cómo se aborda el dolor con las relaciones?

Con normalidad, sin juicio y con método. Primero entendemos qué tipo de dolor es (entrada/profundo/ardor/contracción) y qué lo está provocando (sequedad, inflamación, tensión de los músculos del suelo pélvico, cicatrices, infecciones, endometriosis u otras causas).
Luego hacemos un plan por capas: tratamiento local, trabajo de suelo pélvico/relajación si hay hipertonía, pautas prácticas para retomar relaciones sin dolor y seguimiento. La idea es que el sexo deje de ser “a ver qué pasa hoy”.

¿Qué es el liquen escleroso vulvar y por qué se confunde tanto?

Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel de la vulva (a veces también perianal) que puede causar picor, escozor, fisuras, dolor y cambios de la piel con el tiempo.
Se confunde muchísimo porque imita cosas muy comunes: “hongos”, irritación, alergias o sequedad. Resultado: muchas mujeres tardan meses (o años) en tener el diagnóstico correcto.
En Womanhood Clinic tenemos experiencia específica en identificarlo y tratarlo con seguimiento, porque diagnosticarlo bien cambia la vida y protege el tejido.

¿Soy candidata a THM?

Depende de tus síntomas, tu edad y tiempo desde la menopausia, y tus antecedentes. En general, para muchas mujeres <60 años o dentro de los 10 años desde el inicio de la menopausia, el balance beneficio-riesgo es favorable cuando hay síntomas que afectan la calidad de vida (pero siempre se decide caso a caso).

¿Es verdad que la THM puede aumentar el riesgo de cáncer de mama?

Como cualquier tratamiento, la terapia hormonal de la menopausia (THM) se decide valorando contigo el balance beneficio–riesgo. En algunas mujeres el riesgo puede aumentar ligeramente, pero no es igual para todas: depende del tipo de THM (estrógeno solo o combinada con gestágeno), del tiempo de uso y de tu riesgo basal.

Para ponerlo en cifras orientativas (estimaciones poblacionales en mujeres que inician la THM alrededor de los 50 años durante 5 años):
THM combinada (estrógeno y progesterona, que es la que se usa cuando las mujeres tienen útero) : ~7,7–8,3% (≈14–20 casos por cada 1.000 mujeres).
THM solo con estrógeno (para mujeres sin útero): ~6,8% (≈5 casos cada por cada 1.000 mujeres).

Para contextualizar: el alcohol también influye. Por cada 10 g/día de alcohol (≈1 copa pequeña de vino), el riesgo de cáncer de mama aumenta alrededor de un 9% de forma relativa. No es una comparación perfecta, pero ayuda a entender lo importante: hablamos de riesgos que hay que interpretar en tu contexto y siempre equilibrar con los beneficios que buscas con la THM.

¿Cómo es el seguimiento de la THM y cada cuánto revisáis?

En Womanhood Clinic la THM siempre se acompaña con seguimiento (porque lo que marca la diferencia es ajustar bien). Lo habitual es:

  • Hacer una primera revisión a los 4 meses, y luego, semestrales.
  • En caso de perimenopausia, que los cambios hormonales son más acentuados, solemos controlar cada 4 a 6 meses.
  • Siempre es individual: si hay cambios de síntomas, efectos secundarios, ajustes de pauta o antecedentes que lo aconsejen, se revisa antes.

Si nos preguntas “lo ideal”, nuestra referencia es clara: revisar cada 6 meses siempre que sea posible.

¿Cuándo debería pedir cita para revisar mi salud ósea?

Cuando quieres adelantarte o cuando algo te hace sospechar que el hueso puede estar perdiendo estabilidad. Por ejemplo:

  • Estás en perimenopausia/menopausia (o has tenido menopausia temprana).
  • Has tenido una fractura con un golpe pequeño o una caída sin gran impacto.
  • Hay antecedentes familiares de osteoporosis o fracturas.
  • Tomas (o has tomado) medicación que puede afectar al hueso (por ejemplo, corticoides durante tiempo).
  • Tienes poco peso, has tenido etapas de restricción importante, o tu alimentación ha sido pobre en proteína y calcio durante años.

Y también, simplemente, si quieres un plan preventivo con criterio en la etapa en la que te encuentres.

¿Qué es la densitometría ósea (DXA) y cómo es la prueba?

Es una prueba que estima la densidad mineral del hueso (normalmente en la columna y en la cadera) para detectar el grado de pérdida de masa ósea y poder evaluar el riesgo de fragilidad del hueso. Es una prueba rápida, indolora y utiliza dosis bajas de rayos X. No suele requerir preparación especial: se hace tumbada, sin agujas, y en pocos minutos.

¿Cuál es la diferencia entre osteopenia y osteoporosis?

Son dos grados de pérdida de masa ósea.

  • Osteopenia significa “menos densidad de la ideal”, pero no necesariamente “hueso frágil”. Suele ser una señal de alerta para prevenir a tiempo.
  • Osteoporosis implica una pérdida mayor y, en muchos casos, un riesgo más alto de fractura.

Lo importante es esto: no se trata solo de poner una palabra, sino de entender tu riesgo real y qué plan conviene en tu caso.

¿Por qué a partir de los 40 me cambia el cuerpo “aunque coma igual”?

Porque cambian varias piezas a la vez: sueño, estrés, apetito, respuesta a la insulina y tendencia a perder músculo. Y si baja músculo, baja “motor metabólico”. Aquí lo abordamos sin culpas y con estrategia.

Si siento que estoy “acelerada por dentro” (sueño ligero, tensión, fatiga, rumiación), ¿esto es neurológico?

Puede serlo. A veces el problema no es solo “un síntoma aislado”, sino un sistema nervioso hiperactivado que no logra desconectar: sueño no reparador, saturación mental, dolor persistente, irritabilidad o sensación de alerta constante.
En consulta buscamos qué lo sostiene (sueño, dolor, estrés, ritmo, hábitos, etc.) y planteamos un plan realista para bajar esa activación y recuperar la regulación.

Tu salud merece tiempo, escucha y una atención
que te tenga en cuenta

Te acompañamos en cada etapa con una mirada integral y un cuidado médico adaptado a ti.

Estamos cerca para resolver tus dudas y acompañarte