NUEROMODULACIÓN

Estimulación Magnética Transcraneal (EMT/TMS)

Cuando la cabeza no para, cuesta concentrarse, tienes alteraciones del sueño, depresión o TOC y no desaparecen con farmacología u otras terapias, podemos valorar la EMT que nos permite actuar de forma no invasiva sobre determinados circuitos cerebrales

Qué es y cuándo tiene sentido

La Estimulación Magnética Transcraneal —EMT o TMS— es una técnica de neuromodulación no invasiva que utiliza pulsos magnéticos para actuar de forma dirigida sobre determinadas áreas del cerebro. Se aplica desde el cuero cabelludo, sin cirugía, anestesia, ni ingreso.

 

Tiene indicaciones médicas establecidas, especialmente en algunos casos de depresión mayor resistente al tratamiento, y protocolos específicos para otros trastornos como el TOC. También se investiga su utilidad en problemas cognitivos, del sueño, algunos cuadros de dolor y determinados síntomas emocionales asociados a la perimenopausia y la menopausia.

 

Por eso, antes de indicarla, valoramos qué queremos tratar y qué puede estar detrás de los síntomas. Puede tener sentido valorarla cuando:

  • El ánimo lleva tiempo bajo y los tratamientos que has probado no han conseguido la respuesta esperada.
  • Hay síntomas de ansiedad, rumiación o determinados patrones de hiperactivación mental que necesitan una valoración más específica.
  • Existe un diagnóstico de TOC y queremos valorar si la neuromodulación puede formar parte del tratamiento.
  • Notas niebla mental, dificultades de concentración, fatiga cognitiva o sensación de que tu cabeza ya no funciona como antes.
  • El sueño no es reparador o te cuesta desconectar, especialmente cuando existen otros síntomas que apuntan a una alteración de la regulación.
  • Convives con determinados cuadros de dolor persistente y queremos estudiar si la neuromodulación puede aportar algo dentro del abordaje.
  • Existen síntomas cognitivos o emocionales durante la perimenopausia o la menopausia que requieren una valoración más amplia.

En algunas de estas situaciones la evidencia es todavía emergente. Que presentes uno de estos síntomas no significa que necesites EMT: la indicación depende del diagnóstico, del objetivo terapéutico y del protocolo que pueda utilizarse.

Cómo lo abordamos en Delbas Clinic

Primero definimos qué queremos tratar.

Revisamos tu historia clínica, los síntomas, cuánto tiempo llevan presentes, qué tratamientos has probado y cómo están interfiriendo en tu día a día para definir nuestro objetivo.

El protocolo se adapta al caso.

No existe una pauta única para todo el mundo. La zona cerebral que se estimula, la intensidad, el tipo de protocolo y el número de sesiones dependen de lo que queremos abordar y de cómo respondes.

Tecnología avanzada, pero con criterio médico.
Trabajamos con tecnología YINGCHI, una plataforma de neuromodulación que permite ajustar parámetros como la intensidad de estimulación, establecer el umbral motor y registrar la evolución del tratamiento.

La EMT forma parte de un plan, no sustituye al resto.

Según tu caso puede integrarse con tratamiento farmacológico, psicoterapia, intervención sobre el sueño, hábitos u otras estrategias médicas. Revisamos la evolución y ajustamos el abordaje en función de la respuesta.

Variable según protocolo y objetivo

Sin anestesia y sin ingreso.

Cada 12-14 meses

Tarifas de la Estimulación Magnética Trasncraneal

SESIÓN

Sesión: 250€

BONO 3 SESIONES

Precio y condiciones del bono

BONO 5 SESIONES

Precio y condiciones del bono

Preguntas frecuentes de la terapia hormonal

¿Cuándo debería pedir cita?

Cuando el síntoma se repite, cambia o empieza a condicionar tu día a día.
Por ejemplo: niebla mental que afecta a tu rendimiento, mareos recurrentes, hormigueos que no terminan de irse, insomnio que se cronifica, dolor persistente, dolor de espalda con síntomas neurológicos, o síntomas tras un golpe en la cabeza.

¿Qué pasa en la primera visita?

Hacemos una valoración completa y orientada a decisiones:

  • Revisamos tu historia clínica, medicación y contexto (sueño, estrés, ritmo de vida).
  • Analizamos el patrón del síntoma: cuándo empezó, frecuencia, duración, desencadenantes y qué lo mejora.
  • Hacemos una exploración neurológica.
  • Definimos la ruta: tratamiento, prevención y, si hace falta, pruebas o herramientas de regulación del sistema nervioso.

La idea es que salgas con un plan: qué es lo más probable, qué conviene descartar y qué hacemos a partir de ahora.

Si siento que estoy “acelerada por dentro” (sueño ligero, tensión, fatiga, rumiación), ¿esto es neurológico?

Puede serlo. A veces el problema no es solo “un síntoma aislado”, sino un sistema nervioso hiperactivado que no logra desconectar: sueño no reparador, saturación mental, dolor persistente, irritabilidad o sensación de alerta constante.
En consulta buscamos qué lo sostiene (sueño, dolor, estrés, ritmo, hábitos, etc.) y planteamos un plan realista para bajar esa activación y recuperar la regulación.

¿Cómo abordáis la niebla mental y la falta de concentración?

Primero ordenamos causas frecuentes (sueño no reparador, estrés sostenido, dolor persistente, cambios hormonales, medicación, déficits, etc.) y definimos qué tiene sentido estudiar.
Se realizan test neurocognitivos con herramientas digitales validadas que permiten monitorizar diferentes funciones cognitivas.
Después trabajamos un plan práctico: hábitos con impacto, ajustes clínicos si hacen falta y hacemos seguimiento para comprobar avances reales.
Cuando identificamos que el sistema nervioso está en modo alerta o por el contrario demasiado apagado (saturación mental, rumiación, sueño ligero, sensación de “no descanso”), y tiene sentido clínico, podemos incorporar EMT (estimulación magnética transcraneal) como apoyo para mejorar la claridad mental, concentración y regulación emocional. Siempre integrada en un plan y con objetivos concretos.

Me mareo a menudo: ¿cómo sé si es vértigo o mareo y cuándo mirarlo?

Lo primero es ponerle nombre a la sensación, porque “mareo” puede ser cosas distintas:

  • Si sientes que todo da vueltas, eso suele ser vértigo.
  • Si es más bien inestabilidad (como ir “bamboleando” al caminar), suele ser un tema de equilibrio: a veces del oído interno, otras de la visión, la tensión, el cuello o de cómo el cuerpo se orienta al moverse.
  • Si es como que te vas a desmayar al levantarte, puede ir más por tensión, hidratación o algo circulatorio.
  • Y si es cabeza nublada o “como flotando”, muchas veces se relaciona con sueño, estrés o un sistema nervioso muy activado.

¿Cuándo conviene pedir cita? Cuando te pasa más de una vez, cuando te limita, cuando es nuevo para ti o ha cambiado, o si viene con otros síntomas como hormigueos, torpeza, visión rara o te obliga a parar tu rutina.

Se me duerme una mano, la pierna o noto hormigueos: ¿cuándo conviene mirarlo?

Si pasa puntualmente por una postura o al dormir, suele no ser importante. Pero conviene pedir cita si:

  • Te ocurre a menudo o no termina de irse,
  • Aparece siempre en la misma zona,
  • Se acompaña de dolor, “corrientazos”, calambres o te despierta por la noche,
  • Notas torpeza o pérdida de fuerza,
  • O afecta a cara o a un lado del cuerpo.

En consulta valoramos la distribución del síntoma (mano, brazo, pierna, cara), lo que lo desencadena y hacemos una exploración para identificar si viene de un nervio periférico, de la columna o de otra causa, y así definir la mejor ruta

Me cuesta dormir y me despierto mucho: ¿cuándo conviene valorarlo y qué hacemos?

Lo primero es entender qué tipo de insomnio tienes, porque no todos se abordan igual: si te cuesta conciliar, si te despiertas varias veces, o si duermes pero el sueño no es reparador. Muchas veces el problema es que el cuerpo está en modo “alerta” y no consigue bajar revoluciones, aunque estés cansada.

 

¿Cuándo pedir cita? Cuando se repite varias semanas, te afecta a tu día (fatiga, irritabilidad, niebla mental) o sientes que ya “lo has intentado todo” y no mejora.

 

¿Qué hacemos en consulta? Primero aclaramos qué tipo de insomnio tienes (conciliar, despertares o sueño no reparador) y qué lo está manteniendo (ritmo, estrés, hábitos, medicación y señales como ronquidos, piernas inquietas o despertares con ansiedad).

Con la exploración y tu historia, que puede incluir datos de un dispositivo personal como relojes, anillos o bandas que miden sueño, definimos un plan concreto: cambios que de verdad impactan, apoyo clínico si hace falta y un seguimiento para ajustar lo que sea necesario.
Y si el patrón encaja (por ejemplo, mucha rumiación o hiperactivación), puede valorarse EMT como apoyo para favorecer la regulación y el descanso, siempre dentro de un plan diseñado para ti.

¿Qué señales son urgentes?

En general, pide cita si el síntoma se repite, te limita o ha cambiado. Pero acude a urgencias (112) si aparece cualquiera de estas señales:

  • Síntomas tipo ictus: cara caída, debilidad en un brazo, pierna, dificultad para hablar o entender.
  • Tras un golpe en la cabeza: empeoramiento claro, confusión marcada, somnolencia anormal, vómitos repetidos o algo “no te cuadra”.
  • Mareo con signos neurológicos: debilidad, alteración del habla, visión doble o imposibilidad de mantenerte en pie.
  • Espalda con alarma neurológica: pérdida de fuerza en piernas o cambios recientes en vejiga/intestino (o adormecimiento “en silla de montar”).

Conoce la Estimulación Magnética Transcraneal y descubre cómo puede ayudarte en tu caso.

Nuestro equipo revisa tu historia clínica y tus síntomas para explicarte si este tratamiento es adecuado para ti, resolver tus dudas y acompañarte en cada paso.

Estamos cerca para resolver tus dudas y acompañarte